Publicado el marzo 15, 2024

La clave para un mate perfecto no está en la cantidad, sino en la técnica: controlar la extracción de estimulantes y la temperatura es esencial para evitar la acidez y el insomnio.

  • La «mateína» no existe; la energía del mate proviene de una liberación más lenta y equilibrada de cafeína, teobromina y teofilina.
  • La temperatura del agua en la pava no es la que llega a tu boca. Un mate bien cebado rara vez supera los 58°C, protegiendo tu esófago.
  • El mate «lavado» no es agua inútil: sigue aportando minerales clave como potasio y magnesio, contribuyendo a una hidratación efectiva.

Recomendación: Aplica la técnica de preparación en 5 pasos (eliminar polvo, usar agua tibia al inicio y mantener la montañita) para transformar tu experiencia y decirle adiós a la acidez.

Para cualquier matero de ley, el ritual es sagrado. Desde la primera hora de la mañana hasta la ronda con amigos, el mate es mucho más que una bebida: es compañía, es tradición, es un motor que nos pone en marcha. Sin embargo, para muchos, este placer viene con un costo oculto: una acidez que quema, un nerviosismo inesperado o noches en vela contando ovejas. Es la gran paradoja del matero: amamos lo que a veces nos hace mal.

La respuesta común es buscar culpables: «la yerba es muy fuerte», «tomé demasiado» o resignarse a sufrir las consecuencias. Buscamos soluciones en yerbas «suaves» o simplemente reducimos la cantidad, perdiendo parte del disfrute. Pero, ¿y si el problema no fuera la yerba, sino la forma en que la preparamos? ¿Si la solución no estuviera en moderar, sino en optimizar?

Aquí es donde abandonamos los mitos para entrar en la ciencia del cebado. Este artículo no te dirá que tomes menos mate. Al contrario, te enseñará a tomarlo mejor. Descubrirás que, dominando unas pocas variables clave —la composición química de la yerba, la temperatura real de infusión y el tiempo de extracción—, puedes potenciar todos sus beneficios y anular casi por completo sus efectos negativos. Es hora de reclamar el control de tu mate y transformarlo de una fuente de malestar ocasional a un aliado puro de tu bienestar.

A lo largo de esta guía, desglosaremos cada aspecto del ritual, desde la química que te despierta hasta las hierbas que pueden calmarte, para que cada cebada sea perfecta.

Por qué la mateína te despierta diferente al café y cómo usarla a tu favor

El primer gran mito que debemos derribar es el de la «mateína». Como sommelier de mate, es mi deber ser claro: no existe. La molécula que nos da esa energía tan característica es, ni más ni menos, que la cafeína. Sin embargo, la experiencia es radicalmente distinta a la de tomar café. ¿Por qué? La magia no está en la molécula, sino en su séquito. El mate no solo contiene cafeína, sino también otras dos xantinas estimulantes: la teobromina (presente en el cacao, produce una sensación de bienestar) y la teofilina (presente en el té, ayuda a relajar los músculos bronquiales).

Esta tríada de estimulantes es la clave de su efecto único. Mientras que el café ofrece un pico de energía intenso y a menudo abrupto, el mate proporciona una estimulación más gradual, sostenida y sin el nerviosismo asociado. La liberación de la cafeína es más lenta debido a la forma de consumo (cebadas sucesivas) y a la interacción con otros compuestos de la yerba. Esto evita el «subidón y bajón» y promueve un estado de alerta calma y enfocada, ideal para el trabajo o el estudio.

Comparación visual de moléculas de cafeína con teobromina y teofilina del mate

A nivel cuantitativo, la diferencia también es notable. Mientras que un café filtrado puede contener alrededor de 600 mg/L de cafeína, una infusión de mate ronda los 300-400 mg/L según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate y el CONICET. Esta menor concentración, combinada con la presencia de teobromina y teofilina, es lo que te permite disfrutar de una energía lúcida durante horas. Usarlo a tu favor significa entenderlo: el mate no es un «shot» de energía, es una fuente de alimentación constante para tu cerebro.

Por lo tanto, en lugar de pensar en el mate como un simple sustituto del café, debemos verlo como una herramienta de enfoque superior, siempre y cuando dominemos su preparación.

Cómo curar el mate y preparar la cebada para que no te caiga pesado

Aquí es donde el arte del cebador se convierte en ciencia. La acidez y el malestar estomacal que muchos materos sufren no provienen de la yerba en sí, sino de una preparación incorrecta que libera compuestos irritantes de forma agresiva. El famoso «polvillo» de la yerba es rico en saponinas, unos compuestos que, aunque tienen algunos beneficios, en alta concentración pueden ser irritantes para la mucosa gástrica.

El objetivo de una buena preparación es lograr una «liberación controlada» tanto de los estimulantes como de los taninos y saponinas. El primer paso, y el más crucial, es retirar el exceso de polvo. Al tapar la boca del mate con la mano y sacudirlo enérgicamente, estamos eliminando la primera fuente de potencial acidez. El segundo error común es usar agua hirviendo desde el inicio. Esto «quema» la yerba, liberando de golpe todos sus componentes y generando un sabor amargo y agresivo.

La técnica de la «montañita» no es solo estética; es una estrategia de extracción por fases. Al mantener una parte de la yerba seca, permitimos que cada cebada infusione una porción nueva, manteniendo el sabor y la intensidad por más tiempo, y evitando la sobre-extracción que conduce al malestar. El agua debe estar siempre entre 75°C y 80°C, una temperatura que extrae lo mejor de la yerba sin degradarla.

Plan de acción: Técnica infalible para un mate sin acidez

  1. Tapar el mate con la mano y sacudirlo boca abajo para que el polvo más fino se acumule en la palma y sea descartado.
  2. Humedecer la yerba con agua tibia (40-50°C) en la zona inclinada del mate y dejar que absorba por un minuto. Desechar esa primera agua.
  3. Crear y mantener la «montañita» de yerba seca en un costado, cebando siempre en el hueco húmedo.
  4. Cebar con agua a una temperatura constante de 75-80°C, utilizando una pava eléctrica para mayor precisión. Nunca dejes que hierva.
  5. Esperar unos 30 segundos entre cada cebada para permitir una extracción suave y evitar que la yerba se sobrecaliente.

Adoptar estos hábitos transformará radicalmente tu experiencia, permitiéndote disfrutar de rondas de mate mucho más largas, sabrosas y, sobre todo, amigables con tu sistema digestivo.

El riesgo de quemar tu esófago por tomar mate a más de 80°C

Una de las preocupaciones más extendidas, y a menudo exagerada, es el riesgo de lesiones esofágicas por consumir bebidas muy calientes. La Organización Mundial de la Salud ha advertido sobre el consumo de bebidas a más de 65°C. Inmediatamente, muchos materos se alarmaron, pensando en la temperatura de sus pavas. Sin embargo, la ciencia argentina ha puesto calma y precisión a este debate.

La clave está en diferenciar la temperatura del agua en el termo de la temperatura de infusión real, es decir, la que finalmente llega a nuestra boca a través de la bombilla. Investigadores del Instituto de Materiales de Misiones del CONICET realizaron un estudio fascinante utilizando bombillas equipadas con sensores. Sus conclusiones son reveladoras: aunque el agua del termo esté a 80°C o incluso 90°C, la temperatura del mate que sorbemos rara vez supera los 58°C.

Pava eléctrica argentina con selector de temperatura mostrando 75-80 grados

¿Cómo es esto posible? La yerba mate, el recipiente (sea de calabaza, madera o vidrio) y la propia bombilla actúan como un sistema de disipación de calor. La masa de yerba absorbe una gran cantidad de energía térmica, y el líquido pierde temperatura en su corto trayecto hacia la boca. De hecho, un estudio confirma que el mate cebado nunca alcanza esa temperatura considerada peligrosa para el esófago. El único factor que podría elevar ligeramente la temperatura es una frecuencia de cebado muy alta (menos de 30 segundos entre sorbos), pero incluso en ese escenario, no se superan los 60°C.

Esto no significa que debamos usar agua hirviendo. Mantener la temperatura del termo entre 75°C y 80°C sigue siendo la práctica óptima, no por seguridad, sino por la calidad de la infusión. El verdadero riesgo no es quemarse, sino «quemar» la yerba y arruinar la experiencia.

El mito de que el mate lavado no sirve: ¿sigue hidratando o es solo agua sucia?

Todo matero conoce ese momento melancólico en que el mate «se lava». El sabor se desvanece, la espuma desaparece y la infusión se vuelve una pálida sombra de lo que fue. La reacción instintiva es descartar la yerba y empezar de nuevo. Pero, ¿estamos tirando algo de valor? La respuesta es un rotundo sí. Un mate lavado está lejos de ser «agua sucia».

Si bien es cierto que la mayor parte de la cafeína y los taninos (responsables del sabor amargo y la astringencia) se liberan en las primeras cebadas, el proceso de extracción de otros compuestos continúa. La yerba mate es una fuente increíble de micronutrientes, y un mate lavado sigue siendo un vehículo eficaz para ellos. Continúa liberando vitaminas del grupo B y minerales como el potasio y el magnesio, que son esenciales para el equilibrio electrolítico y la función muscular.

Para personas con estómagos sensibles, acidez o que buscan reducir su consumo de cafeína, el mate lavado es en realidad una bebida ideal. Se convierte en una infusión mineral ligera, con un sabor suave, que hidrata eficazmente sin el golpe estimulante ni la carga de taninos de las primeras rondas. Es la versión más gentil y digestiva del mate.

En lugar de verlo como el final del ritual, podemos considerarlo una fase diferente y beneficiosa. Para extender la vida útil de la yerba, se puede «revivir» el mate reacomodando la montañita para exponer yerba seca o agregando una pequeña cantidad de yerba nueva. Esta práctica no solo es económica, sino que permite disfrutar de una bebida remineralizante y suave durante más tiempo.

La próxima vez que tu mate pierda intensidad, piensa en él no como un producto agotado, sino como una transición hacia una bebida de hidratación mineral, perfecta para continuar la ronda sin sobrecargar el sistema.

Qué hierbas agregar al mate para mejorar la digestión o calmar los nervios

La personalización del mate con hierbas es una tradición ancestral en Argentina, una forma de alquimia popular para adaptar la infusión a nuestras necesidades del día. Lejos de ser un simple añadido para dar sabor, esta práctica representa una verdadera sinergia botánica, donde las propiedades de la yerba se complementan y potencian con las de otras plantas. Para el matero que sufre de acidez o nervios, conocer qué «yuyos» agregar puede ser revolucionario.

El mercado argentino ofrece una gran variedad de yerbas compuestas, como las de marcas reconocidas como CBSé Hierbas Serranas o Cachamate, que ya vienen con mezclas equilibradas. Sin embargo, crear tu propia mezcla te da un control total. Las hierbas más populares tienen funciones muy específicas. La peperina, típica de las sierras de Córdoba, y el burrito, del norte argentino, son excelentes digestivos con un sabor refrescante que alivia la pesadez. El cedrón, con su aroma cítrico, es conocido por sus propiedades sedantes, ideal para un mate de tarde.

Para problemas digestivos más serios, el boldo es un gran aliado del hígado, aunque su sabor es más intenso y amargo. Por otro lado, el poleo es un clásico para calmar la ansiedad y el estrés. La clave está en la proporción: una pequeña cantidad es suficiente para aportar sus beneficios sin opacar el sabor de una buena yerba. Experimentar con estas hierbas te permite crear un «mate a la carta» según te sientas.

El siguiente cuadro resume algunas de las hierbas autóctonas más utilizadas y sus propiedades, todas ellas fáciles de conseguir en dietéticas o mercados de Argentina.

Hierbas digestivas y calmantes para tu mate
Hierba Origen/Región Propiedades Sabor
Peperina Sierras de Córdoba Digestiva, estimulante, alivia malestar general Fresco, similar a menta
Poleo Santiago del Estero Sedante, alivia tos, problemas cardiovasculares Fuerte y amargo
Burrito Norte argentino Digestivo, antidepresivo, antiespasmódico Refrescante
Boldo Región cuyana Hepatoprotector, digestivo Picante y aromático
Cedrón Todo el país Antiséptico, antiinflamatorio, sedante Cítrico suave

Esta personalización convierte al mate en una herramienta de bienestar aún más poderosa, una infusión que no solo te despierta, sino que también te cuida por dentro.

El error de tomar mate o té verde después de las 17hs que arruina tu noche

Hemos establecido que el mate ofrece una energía más limpia y sostenida que el café. Sin embargo, sigue siendo un potente estimulante cuyo consumo debe gestionarse con inteligencia, especialmente en relación con nuestros ciclos de sueño. El error más común que cometen incluso los materos más experimentados es subestimar la larga vida media de la cafeína en el organismo y seguir cebando hasta bien entrada la tarde o la noche.

La cafeína tiene una vida media de aproximadamente 5 a 6 horas. Esto significa que si tomas mate a las 18:00 hs, a las 23:00 hs todavía tendrás la mitad de esa cafeína circulando en tu sistema. Aunque puedas «sentir» que puedes dormir, la calidad de tu sueño se verá comprometida. La cafeína interfiere principalmente con el sueño profundo (NREM), que es la fase más reparadora a nivel físico y mental. El resultado: te despiertas sintiéndote cansado, como si no hubieras descansado lo suficiente, incluso si dormiste 8 horas.

Esta recomendación ha sido popularizada por neurocientíficos de renombre como Andrew Huberman, de la Universidad de Stanford, quien es un defensor del mate pero con una regla estricta de tiempo.

En varias entrevistas, [Andrew Huberman] recomienda tomar mate todos los días por las mañanas y a primera hora de la tarde y desaconseja tomarlo a partir de las 18h por su alto contenido de cafeína que podría influir en el sueño.

– Andrew Huberman, reseña en DeliArgentina

La regla de oro para el matero que valora su descanso es clara: suspender el consumo de mate al menos 8-10 horas antes de la hora de acostarse. Para la mayoría de las personas, esto significa que la última cebada debería ser alrededor de las 16:00 o 17:00 hs. Cambiar a un mate lavado, con hierbas relajantes como el cedrón, o directamente a agua después de esa hora, puede marcar una diferencia abismal en la calidad de tu descanso nocturno y en tu nivel de energía al día siguiente.

El mate es un aliado para el día, no un saboteador de la noche. Usarlo con esta sabiduría temporal te permitirá disfrutar de lo mejor de ambos mundos: energía durante el día y un descanso profundo por la noche.

Té, café y mate: ¿cuentan como parte de tus 2 litros diarios o restan?

Existe una creencia popular de que las bebidas con cafeína, como el té, el café y el mate, deshidratan debido a su efecto diurético. Si bien es cierto que la cafeína aumenta la producción de orina, la idea de que estas bebidas tienen un balance hídrico negativo es, en la mayoría de los casos, un mito. La cantidad de líquido que se ingiere con la bebida compensa con creces el ligero aumento en la diuresis.

En el caso del mate, esto es especialmente cierto. El ritual de cebar y tomar mate implica un volumen de agua considerablemente mayor que el de una taza de café. Un termo de un litro de agua para mate se traduce en un aporte hídrico neto muy significativo. Estudios sobre el balance hídrico del mate estiman que de un litro de agua utilizado para cebar, el aporte neto a la hidratación diaria es de aproximadamente 850-900 ml. Por lo tanto, el mate no solo no resta, sino que suma de manera importante a tu ingesta de líquidos diaria.

De hecho, gracias a su contenido mineral (potasio, magnesio), el mate actúa como una bebida isotónica natural, ayudando al cuerpo a reponer electrolitos perdidos, especialmente después del ejercicio. Sin embargo, para maximizar la hidratación y minimizar cualquier posible efecto diurético excesivo, es inteligente seguir una estrategia equilibrada.

  • Alternar cada ronda de mate con un vaso de agua natural.
  • No excederse de 1 a 1.5 litros de mate por día si el objetivo principal es la hidratación.
  • Considerar el mate como un complemento a la ingesta de agua, no un reemplazo total.
  • Acompañar la mateada con frutas o verduras ricas en agua para un efecto sinérgico.

Así que la próxima vez que alguien te diga que el mate te está deshidratando, puedes explicarle con confianza que, gracias al volumen ingerido, estás contribuyendo positivamente a tus 2 litros diarios.

Puntos clave a recordar

  • El efecto energizante del mate es más equilibrado que el del café gracias a una combinación de cafeína, teobromina y teofilina, lo que evita picos de nerviosismo.
  • Una preparación correcta (quitar polvo, usar agua a 75-80°C y mantener la «montañita») es la mejor estrategia para prevenir la acidez estomacal.
  • Para proteger la calidad de tu sueño, es crucial evitar el consumo de mate al menos 8 horas antes de acostarte, estableciendo un «toque de queda» alrededor de las 17 hs.

Por qué tomar 2 litros de agua de la canilla no siempre te hidrata de verdad

La recomendación de tomar «dos litros de agua al día» es un mantra de salud universal. Sin embargo, la calidad de esa agua importa tanto como la cantidad. En muchas regiones de Argentina, especialmente en grandes áreas urbanas como el AMBA, el agua de la canilla o de la red pública, aunque potable, presenta características que pueden no ser óptimas para una hidratación profunda y un sabor agradable, lo que a su vez desincentiva su consumo.

No es casualidad que, según datos del INYM, en Argentina se consuman en promedio 100 litros de mate al año por persona, frente a solo 18 litros de agua mineral. El mate, preparado con agua filtrada o mineral, se convierte a menudo en la principal fuente de hidratación, y por buenas razones. El agua de red suele tener altos niveles de cloro, que aunque es necesario para la desinfección, puede afectar la flora intestinal y dar un sabor desagradable. Además, la «dureza» del agua, por su alto contenido de sales de calcio y magnesio (el famoso sarro), también puede alterar el sabor y la calidad de la hidratación.

Aquí es donde el mate, paradójicamente, puede ofrecer una forma de «mejorar» el agua. Al utilizar agua filtrada para el mate, eliminamos el cloro y reducimos la dureza. Luego, la propia yerba enriquece esa agua con minerales biodisponibles como el potasio y el magnesio, y una gran cantidad de antioxidantes, convirtiendo una simple agua en una bebida funcional y remineralizante.

Esta tabla compara de forma sencilla las diferencias clave entre hidratarse con agua de la canilla de una zona como Buenos Aires y hacerlo con mate preparado con agua filtrada.

Comparación de hidratación: agua de red vs. mate
Aspecto Agua de canilla (ej. Buenos Aires) Mate con agua filtrada
Cloro residual Alto (afecta sabor y absorción) Bajo/Nulo
Dureza (sarro) Alta en muchas zonas Reducida por el filtrado
Minerales beneficiosos Variables según la fuente Aporte constante de potasio y magnesio de la yerba
Sabor A menudo desagradable, desincentiva el consumo Agradable, estimula una mayor ingesta de líquido
Electrolitos naturales Mínimos Abundantes

Esta perspectiva cambia el juego. Para entender bien la diferencia, es útil analizar por qué la calidad del agua es tan importante como la cantidad.

Por lo tanto, para el matero argentino, su ritual diario no es solo una costumbre cultural, sino a menudo la estrategia de hidratación más inteligente y efectiva que practica, superando en calidad al simple acto de llenar un vaso de la canilla.

Questions fréquentes sur Cómo tomar mate para aprovechar sus beneficios sin que te destruya el estómago

¿El mate lavado sigue aportando beneficios?

Sí, aunque la cafeína y taninos se reducen, continúa liberando minerales como potasio y magnesio que contribuyen a la hidratación.

¿Se puede ‘revivir’ un mate lavado?

Sí, reacomodando la montañita y agregando un poco de yerba nueva se puede extender el ritual de manera económica.

¿Es bueno el mate lavado para personas con estómago sensible?

Es ideal, ya que tiene menos cafeína y taninos, siendo una infusión mineral ligera que no irrita la mucosa gástrica.

Escrito por Beatriz Goretti, Naturópata y terapeuta holística certificada, experta en fitoterapia, aromaterapia y medicina tradicional china. Con más de 20 años de trayectoria, une la sabiduría ancestral de las hierbas con la seguridad de la práctica moderna.