
A diferencia de lo que se cree, el Reiki no es magia, sino un diálogo profundo con tu sistema nervioso que permite la sanación emocional sin necesidad de palabras.
- Tu cerebro entra en ondas Theta, un estado de relajación profunda que facilita el procesamiento de traumas subconscientes.
- Las sensaciones físicas como calor o frío son la manifestación de bloqueos energéticos liberándose a nivel celular.
Recomendación: En lugar de analizar tus problemas, permitite sentir. La clave está en interpretar las señales de tu cuerpo como el mapa hacia tu propio bienestar.
Cargás con un peso en el pecho, una angustia que no sabés nombrar o un cansancio que ninguna siesta parece aliviar. La idea de sentarte a hablar de tus problemas te agota más que los problemas mismos. Buscás paz, un alivio, pero la terapia verbal no es para vos en este momento. Esta sensación es increíblemente común en un mundo que nos exige estar siempre «bien» y comunicando, pero que rara vez nos enseña a escuchar la sabiduría silenciosa de nuestro cuerpo.
La respuesta habitual suele ser «distraete», «meditá un poco» o «buscá ayuda profesional para hablarlo». Se asume que la única vía de sanación es la catarsis verbal. Pero, ¿y si te dijera que tu cuerpo tiene su propio lenguaje para procesar y liberar emociones estancadas? ¿Y si la clave no estuviera en encontrar las palabras correctas, sino en crear el silencio necesario para que tu sistema nervioso se «resetee» a sí mismo?
Este es el verdadero poder del Reiki, una disciplina a menudo envuelta en un halo de misticismo. Lejos de ser un acto de fe, es una técnica que facilita un diálogo somático profundo. No se trata de «enviar amor», sino de crear las condiciones energéticas y neurológicas para que tu propia capacidad de autosanación se active. Es una invitación a que la liberación ocurra a nivel celular, no conceptual.
A lo largo de este artículo, vamos a desmantelar los mitos y a explorar los mecanismos concretos que permiten este desbloqueo silencioso. Descubrirás por qué sentís calor o frío, cómo tu cerebro entra en un estado creativo y sanador, y por qué a veces podés sentirte peor antes de sentirte mejor, todo contextualizado en nuestra realidad argentina.
Este recorrido te mostrará cómo el Reiki actúa como una llave que abre puertas internas, permitiendo que lo que está atascado fluya, sin que jamás tengas que pronunciar una sola palabra al respecto.
Sumario: El camino del desbloqueo energético silencioso
- Calor, frío u hormigueo: qué es normal sentir durante una sesión de Reiki
- Es posible enviar energía a alguien que está en otra ciudad: ¿mito o realidad cuántica?
- Cómo saber qué chakra tenés bloqueado según tus problemas actuales
- El error de asustarte si te sentís peor o llorás después de la sesión
- Cuándo iniciarte en Nivel 1 para tratarte a vos mismo y a tus plantas
- Por qué tu cerebro necesita entrar en ondas Theta para ser creativo y sanar
- La reacción inflamatoria que nadie te cuenta: qué es normal sentir al día siguiente
- Cómo transformar tu estado de ánimo instantáneamente usando solo tu olfato
Calor, frío u hormigueo: qué es normal sentir durante una sesión de Reiki
Cuando te recostás en la camilla, cerrás los ojos y el practicante comienza a posar sus manos suavemente sobre vos o a unos centímetros de tu cuerpo, empieza un diálogo sin palabras. Tu mente racional puede estar llena de dudas, pero tu cuerpo responde casi de inmediato. Las sensaciones que aparecen no son producto de tu imaginación; son el lenguaje de la energía en movimiento. Lo más común es sentir un calor intenso en ciertas zonas. No es el calor de la mano del terapeuta, sino una reacción interna que indica una liberación activa de energía estancada, especialmente en áreas de tensión crónica como el cuello o la zona lumbar.
Por el contrario, podés percibir un frío localizado. Lejos de ser algo negativo, esta es una señal valiosísima: indica un área con un bloqueo energético más antiguo o profundo, una zona que «pide» más atención y flujo vital. El hormigueo o una suave vibración, similar a una corriente eléctrica muy sutil, es la manifestación de tus meridianos energéticos reactivándose, como un río que vuelve a fluir tras un dique.
A veces, la sensación es de pesadez, como si te hundieras en la camilla, seguida de una ligereza casi etérea. Este es el proceso físico de soltar cargas emocionales acumuladas. Estas percepciones son la prueba tangible de que algo está sucediendo a un nivel profundo, un fenómeno que incluso se ha estudiado en contextos clínicos. De hecho, un estudio de 2024 demostró que 268 pacientes oncológicos experimentaron una reducción clínicamente significativa del dolor y la ansiedad tras sesiones cortas de Reiki, validando el impacto fisiológico de la práctica.
Estas son algunas de las sensaciones que podés experimentar:
- Calor intenso: Liberación activa de energía bloqueada en zonas de tensión.
- Frío localizado: Señal de bloqueos antiguos que necesitan mayor atención.
- Hormigueo o vibración: El flujo energético se reactiva en meridianos antes dormidos.
- Pesadez seguida de ligereza: Proceso de soltar cargas emocionales acumuladas.
- Sensación de flotar: Indicador de que tu cerebro está entrando en estado Theta, el estado óptimo para la sanación profunda.
Es posible enviar energía a alguien que está en otra ciudad: ¿mito o realidad cuántica?
La idea de enviar energía sanadora a distancia suena, para muchos, a ciencia ficción. Sin embargo, dentro de los principios del Reiki, la distancia física es irrelevante. El Nivel 2 de Reiki introduce símbolos y protocolos específicos para conectar con el campo energético de una persona sin importar dónde se encuentre. No se trata de «lanzar» energía por el aire, sino de establecer una conexión a través de la intención enfocada, un principio que resuena con conceptos de la física cuántica como el entrelazamiento.
En Argentina, esta práctica genera un debate interesante. La Alianza Argentina de Maestros de Reiki, por ejemplo, establece una diferencia clara entre la formación presencial, necesaria para una certificación oficial, y la práctica a distancia. Mientras que la imposición directa de manos es el estándar para tratamientos profundos, el Reiki a distancia es visto como una herramienta valiosísima de mantenimiento y apoyo, especialmente útil para conectar con familiares en otras provincias o incluso en el exterior.

Imaginá a un familiar en la Patagonia sintiendo una calma inexplicable mientras vos, desde un balcón en Buenos Aires, estás en plena sesión de envío. Aunque la ciencia convencional aún no lo avala completamente, la experiencia de miles de personas sugiere una conexión real. Es un acto de profunda empatía y concentración que trasciende lo físico. A continuación, un cuadro aclara las diferencias en el contexto argentino.
| Aspecto | Reiki Presencial | Reiki a Distancia |
|---|---|---|
| Reconocimiento oficial | Aceptado por Alianza Argentina | No reconocido para certificación |
| Formación | Obligatoria presencial | No válida para titulación |
| Aplicación terapéutica | Imposición directa de manos | Intención enfocada remota |
| Ideal para | Tratamientos profundos | Mantenimiento y apoyo |
| Contexto argentino | Preferido en ciudades principales | Útil para provincias alejadas |
Cómo saber qué chakra tenés bloqueado según tus problemas actuales
Los chakras no son conceptos abstractos y etéreos; son centros energéticos que se correlacionan directamente con nuestras experiencias de vida. Un bloqueo no es más que la manifestación energética de un estrés o un conflicto recurrente. Lo fascinante es cómo estos bloqueos pueden reflejar las preocupaciones colectivas de un lugar. En Argentina, ciertos problemas sociales y económicos resuenan con bloqueos en chakras específicos.
Por ejemplo, la constante inestabilidad económica y la inflación impactan directamente en el Chakra Raíz (Muladhara), el centro de la seguridad y la supervivencia. Esto puede manifestarse físicamente como problemas digestivos o dolores lumbares. De manera similar, la polarización social, «la grieta», genera un miedo a expresarse que bloquea el Chakra Garganta (Vishuddha), lo que puede traducirse en problemas de tiroides o contracturas cervicales crónicas.
La Escuela Argentina de Reiki, dirigida por Mario Lombardi, ha observado que muchos profesionales en Buenos Aires, sometidos a un estrés laboral crónico, presentan bloqueos en el Chakra del Plexo Solar (Manipura), relacionado con el poder personal, y en el ya mencionado Chakra Garganta. Las sesiones de Reiki, en estos casos, ayudan a aliviar la gastritis o el dolor de cuello, pero, más importante aún, restauran la capacidad de poner límites y comunicar necesidades sin tener que revivir verbalmente el origen del estrés.
La siguiente tabla, adaptada a nuestra realidad, puede servirte de guía para este autodiagnóstico somático:
| Chakra | Problema argentino asociado | Síntomas físicos | Micro-sanación sugerida |
|---|---|---|---|
| Raíz | Inestabilidad económica/inflación | Problemas digestivos, dolor lumbar | Caminar descalzo en Bosques de Palermo |
| Sacro | Apatía social post-pandemia | Problemas reproductivos, rigidez cadera | Bailar tango o folclore |
| Plexo Solar | Pérdida de control personal | Gastritis, fatiga crónica | Respiración solar en Plaza de Mayo |
| Corazón | Desconexión familiar por emigración | Problemas cardíacos, asma | Abrazo de 20 segundos con ser querido |
| Garganta | Miedo a expresarse por ‘la grieta’ | Problemas tiroides, dolor cervical | Cantar en la ducha sin censura |
| Tercer Ojo | Confusión por exceso información | Migrañas, insomnio | Meditación mirando el Río de la Plata |
| Corona | Desconexión espiritual | Depresión, desorientación | Contemplar cielo estrellado pampeano |
El error de asustarte si te sentís peor o llorás después de la sesión
Uno de los mayores malentendidos sobre el Reiki y otras terapias energéticas es la expectativa de salir siempre flotando en una nube de paz. A veces, ocurre todo lo contrario: en las horas o días posteriores a una sesión, podés sentir una tristeza profunda, irritabilidad o incluso síntomas físicos como dolor de cabeza. El error más grande es interpretar esto como un fracaso de la terapia o como que «algo salió mal». En realidad, es una señal de éxito: estás experimentando un detox emocional.
Este fenómeno, a veces llamado «crisis de sanación» o reacción de Herxheimer, ocurre cuando el cuerpo comienza a procesar y eliminar toxinas, tanto físicas como emocionales, que han sido movilizadas por la energía. Llorar sin motivo aparente, por ejemplo, no es un retroceso. Es tu sistema nervioso liberando cortisol y otras hormonas del estrés que estaban cristalizadas en tus tejidos. Es el equivalente somático a limpiar una herida: primero duele, pero es necesario para que sane correctamente.
Un aspecto fascinante de esto se relaciona con las neuronas espejo. A veces, el llanto se desata durante la sesión misma. Un estudio de caso documentó cómo la liberación emocional de un paciente activó una respuesta similar en el terapeuta, no por simple contagio, sino porque ambos compartían heridas parecidas. La empatía neuronal crea un campo de sanación bidireccional, donde el dolor del paciente resuena y facilita la liberación en ambos, todo sin una sola palabra sobre el trauma original. Por eso, si te sentís movilizado, honrá ese proceso. Tu cuerpo está haciendo exactamente lo que necesita hacer.
Tu plan de autocuidado post-Reiki con recursos argentinos
- Hidratación inmediata: Tomá al menos dos litros de agua mineral en las horas siguientes para ayudar al cuerpo a eliminar las toxinas liberadas.
- Infusiones calmantes: Preparate un té de tilo, melisa o manzanilla. Los encontrás en cualquier dietética y son aliados perfectos para calmar el sistema nervioso.
- Registro opcional y sin presión: Si sentís la necesidad, escribí tus sensaciones en un cuaderno. Pero no te fuerces a analizar; solo dejá que fluya lo que surja.
- Baño reparador: Un baño de inmersión de 20 minutos con sal gruesa común o sales de Epsom ayuda a continuar la limpieza energética y a relajar los músculos.
- Evitar la sobreestimulación: Durante las 24 horas siguientes, evitá el alcohol, las noticias estresantes y discusiones intensas (sobre todo de «la grieta»). Dale a tu sistema un respiro.
Cuándo iniciarte en Nivel 1 para tratarte a vos mismo y a tus plantas
Después de experimentar los beneficios del Reiki como receptor, es natural que surja la curiosidad: «¿Podría yo hacer esto?». La respuesta es un rotundo sí. El Nivel 1 de Reiki no está reservado para unos pocos elegidos; es una puerta de entrada a la autosanación. El momento ideal para iniciarte es cuando sentís un llamado interno a tomar un rol más activo en tu propio bienestar, cuando pasás de querer «ser sanado» a querer «aprender a sanar».
No se necesitan dones especiales ni conocimientos previos. La iniciación (o sintonización) que realiza un Maestro de Reiki certificado es lo que abre tus canales energéticos para que puedas canalizar la energía universal de forma consciente. En Argentina, la práctica está ganando cada vez más reconocimiento, al punto que, según la Alianza Argentina de Maestros de Reiki, se ha presentado un proyecto en el Senado de la Nación para regular legalmente estas prácticas, lo que demuestra su creciente legitimidad.
Una vez iniciado, tu primer y más importante paciente sos vos. El autotratamiento diario se convierte en una herramienta poderosa de higiene energética. Y aquí es donde entran en juego tus plantas y mascotas. Ellos son el «gimnasio» perfecto para un reikista principiante. ¿Por qué? Porque no tienen el filtro de la mente racional. No se preguntan si «está funcionando» o si «lo estás haciendo bien». Simplemente reciben la energía.

Practicar con tus plantas te permite observar resultados tangibles —una planta que revive, un crecimiento más vigoroso— y así ganar confianza en tu capacidad de canalizar. Es una forma segura y amorosa de afinar tu técnica y sensibilidad antes de, si así lo decidieras en el futuro, pasar a tratar a otras personas. El Nivel 1 es, ante todo, un regalo que te hacés a vos mismo.
Por qué tu cerebro necesita entrar en ondas Theta para ser creativo y sanar
El estado de relajación profunda que se alcanza durante una sesión de Reiki no es simplemente «sentirse tranquilo». A nivel neurológico, está ocurriendo un cambio medible y profundo: tu cerebro está modificando su frecuencia eléctrica, pasando de las ondas Beta (estado de alerta, pensamiento activo) a las ondas Alfa (relajación) y, finalmente, a las ondas Theta. Este es el verdadero núcleo del «reseteo neurológico» que permite la sanación sin palabras.
Las ondas Theta, que según la Clínica Universidad de Navarra operan en una frecuencia de 4 a 7 Hz, son las mismas que predominan durante la meditación profunda, en momentos de intensa creatividad («flow») y en la fase de transición hacia el sueño (ese estado placentero y somnoliento justo antes de la siesta). ¿Qué hace tan especial a este estado? Cuando el cerebro opera en Theta, el filtro del córtex prefrontal —nuestro «yo» consciente, crítico y analítico— se apaga temporalmente.
Este silenciamiento del juicio permite un acceso directo al subconsciente. Es en este espacio donde se almacenan memorias, traumas y emociones reprimidas. En estado Theta, el cerebro puede procesar y reorganizar esta información sin la interferencia del ego o la necesidad de verbalizarla. Es como si el sistema operativo entrara en «modo seguro» para reparar archivos dañados sin que los programas habituales interfieran. Estudios con electroencefalogramas confirman esta predominancia de ondas Theta en estados meditativos, demostrando que no es una metáfora, sino un proceso neurofisiológico real.
Alcanzar este estado es permitir que la inteligencia innata de tu cuerpo y tu mente haga su trabajo de sanación, lejos del ruido del análisis constante. El Reiki, en este sentido, actúa como un facilitador experto que guía a tu cerebro hacia esta frecuencia sanadora, creando el espacio para que el desbloqueo emocional ocurra de forma natural y orgánica.
La reacción inflamatoria que nadie te cuenta: qué es normal sentir al día siguiente
Te levantás al día siguiente de tu sesión de Reiki y, en lugar de sentirte renovado, te sentís como si estuvieras por engriparte. Tenés un leve dolor de cabeza, cansancio y una sensación general de malestar. Esta es la «reacción Herxheimer» de la que hablamos, pero es crucial entenderla desde una perspectiva más científica: la de la psiconeuroinmunología. Esta disciplina estudia la conexión directa entre nuestros estados emocionales, el sistema nervioso y el sistema inmunitario.
Como afirma el Instituto Psicobiológico, el estrés crónico y las emociones negativas no son solo «malos pensamientos»; generan una inflamación de bajo grado constante en el cuerpo. Las emociones reprimidas se almacenan en los tejidos no como una idea, sino como un patrón bioquímico que activa una respuesta inmunitaria sostenida. Cuando el Reiki moviliza y libera estos bloqueos energéticos, también está liberando estas «moléculas de emoción» en el torrente sanguíneo.
El estrés crónico genera una inflamación de bajo grado en el cuerpo. Las emociones negativas y la depresión tienen un impacto negativo en la salud inmunológica.
– Instituto Psicobiológico, La ciencia de la psiconeuroinmunología
Tu sistema inmunitario, al detectar esta súbita liberación de «desechos» emocionales y bioquímicos, monta una respuesta para procesarlos y eliminarlos. Esta respuesta es, en esencia, una reacción inflamatoria temporal, muy similar a la que ocurre cuando combate un virus. Por eso los síntomas pueden parecer gripales. No estás enfermo; tu cuerpo está en un proceso de limpieza intensivo. Sentir esto es una señal de que el tratamiento fue profundo y efectivo.
Para manejar esta fase, es fundamental apoyar a tu cuerpo. La hidratación intensiva es clave para ayudar a los riñones y al sistema linfático a eliminar estas toxinas. Infusiones antiinflamatorias como el jengibre o la cúrcuma, muy accesibles en Argentina, pueden ser grandes aliadas. Y, sobre todo, permitite descansar. Tu cuerpo está realizando un trabajo interno enorme. Respetar ese proceso es parte integral de la sanación.
Puntos clave a recordar
- La sanación emocional a través del Reiki es un proceso corporal y neurológico, no un acto de fe.
- Las sensaciones físicas (calor, frío) y emocionales (llanto) son el lenguaje de tu cuerpo liberando energía estancada.
- El estado de ondas Theta, inducido por el Reiki, permite al cerebro procesar traumas sin necesidad de verbalizarlos.
Cómo transformar tu estado de ánimo instantáneamente usando solo tu olfato
Una vez que la sesión de Reiki termina y el profundo estado de paz comienza a disiparse en el ajetreo de la vida cotidiana, la pregunta es: ¿cómo puedo anclar y revisitar esa sensación? La respuesta podría estar justo debajo de tu nariz. El olfato es nuestro sentido más primitivo y está directamente conectado con el sistema límbico, la parte del cerebro que gobierna las emociones y la memoria. Un aroma específico puede actuar como un ancla sensorial, un atajo instantáneo para volver a un estado mental y emocional determinado.
Esta no es una idea new age, sino un mecanismo neurocientífico. Un estudio del Hospital Universitario de Cleveland observó que pacientes oncológicos que recibieron Reiki junto con aromaterapia reportaron una mayor retención del estado de bienestar. El aroma usado durante la sesión se convirtió en un «disparador» de la calma. Podés usar esta «tecnología» a tu favor. Si durante tus sesiones de Reiki o autotratamiento usás un aroma específico, como el palo santo, tu cerebro creará una asociación poderosa: ese olor significa paz, seguridad y equilibrio.
En Argentina, tenemos una farmacia natural increíblemente rica para crear estos anclajes. En lugar de aceites esenciales importados, podemos recurrir a aromas que resuenan con nuestra tierra y nuestra memoria colectiva. El aroma a palo santo quemándose, tradicionalmente usado para limpieza energética, es un ancla poderosa. El perfume fresco de la peperina de las sierras de Córdoba nos conecta con la naturaleza, mientras que el simple olor de la yerba mate puede evocar una sensación instantánea de hogar y seguridad.
Crear tu propio kit de anclajes olfativos es simple:
- Palo Santo: Para limpieza y centrado antes de meditar o dormir.
- Lavanda mendocina: Unas gotas de aceite esencial en la almohada para una relajación profunda.
- Eucalipto: Común en nuestros parques, ideal para la claridad mental (inhalar vapor o aceite).
- Jarilla patagónica: Ramitas secas en una bolsita de tela para llevar con vos, evocando libertad y espacios abiertos.
Ahora que entendés los mecanismos detrás del Reiki, desde las ondas cerebrales hasta el anclaje sensorial, el siguiente paso es integrar esta sabiduría en tu vida. Para comenzar a aplicar estos principios, considerá explorar una sesión con un practicante certificado o iniciarte en el Nivel 1 para tomar las riendas de tu propia sanación energética.
Preguntas frecuentes sobre la sanación con Reiki
¿Cualquier persona puede aprender Reiki Nivel 1 en Argentina?
Sí, cualquier persona puede colocar las manos sobre otra y transferir energía magnética. No se requieren conocimientos previos ni condiciones especiales, solo la voluntad de aprender y la iniciación con un Maestro certificado. Es fundamental verificar que el maestro tenga un linaje Usui verificable para asegurar la calidad de la enseñanza.
¿Por qué practicar primero con plantas y mascotas?
Las plantas y mascotas funcionan como el ‘gimnasio’ del reikista principiante. Permiten practicar el flujo de energía en un entorno seguro, sin la complejidad de la psique humana, observando resultados tangibles en su vitalidad y comportamiento. Al no tener el filtro del escepticismo o el efecto placebo, su reacción es una prueba pura de la canalización de energía.
¿Cuánto cuesta formarse en Reiki Nivel 1 en Argentina?
Los costos varían significativamente según el maestro y la escuela. A modo de referencia, la Alianza Argentina de Maestros de Reiki menciona costos aproximados para sus materiales, pero cada maestro independiente fija sus propios aranceles para los cursos. Es crucial investigar y elegir un maestro cuya energía y linaje resuenen con vos, más allá del precio.